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jueves, 31 de marzo de 2011

MiSS PIESIFORME Nº2

Y después de muchos caminar barra arriba, barra abajo, Miss Piesiforme observa al fin el mundo desde la otra orilla de colillas que ahora es ella la que estruja contra el suelo arriba y abajo. Y al llegar la noche puede desabrochar sus tacones y desmaquillar sus ojos y que el día amanezca con las persianas bien bajadas y los espejos encuentren su rostro hinchado por el calor de sus sabanas y las farolas son grandes desconocidas y no se acuerda de los obreros que encontraba tomando chupitos con churros y no teme al sonido de las trapas subiendose al caer la noche y al olor del alcohol reseco en el suelo, tampoco hecha de menos la música que rompia sus frases ni a las masas bobas que bebían y reían y perdían los papeles ni al señor de paraguas y pañuelo atado al cuello que contaba billetes a las 8 de la mañana ni a la mujer de este ni a su sueño placentero ni a las charlas de relleno vacías sin sentido . Ahora compra el periódico bien entrada la mañana del domingo ahora disfruta del aperitivo y se ríe con las sesiones de control del gobierno y se enfada si la tele del vecino vocea una teleseríe a media noche y suspira por la llegada de los estornudos de primavera y se burla de la necesidad de una buena juerga y se rasca por picores insoportables cada vez que recuerda sus brazos mojados con bayeta en mano arriba y abajo de una barra que a jurado y perjurado que sus pies no volverán a pisar.


(pincha)

sábado, 17 de julio de 2010

Miss PIESIFORME

Miss Piesiforme camina de arriba abajo de escorzo tumbada sobre tela de raso , con medias tupidas, tacones que usó hace tiempo y que el suelo desgastó sin tregua tras largas noches de caminar arriba y abajo en locales de humo gris de cigarrillos con bocas rojas pegadas en la primera calada que pierden su jugo y manchan los filtros que después ella barre del suelo que limpia a altas horas de la madrugada que se abandona cuando el sol sale entre los edificios dormidos de obreros que despiertan y mientras toman su primer café la ven calle arriba y calle abajo entre farolas ya apagadas de vuelta al hogar que la espera cerrado y revuelto con sabanas de raso y persianas bajadas que ella sube y baja para poder disfrutar de la única luz que verá en el día pues sus ojos con raya negra desdibujada arriba y abajo se cierran ante el espejo que muestra el después de mil sorbos de ron y contemplan la imagen en colores complementarios y pitan los oídos aun por la música que sus pies bailaron tras la barra...y sueña... y espera... y llega su noche, su día arriba y abajo.