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viernes, 3 de junio de 2011

TERMINAL SUR (UN POEMA DE VICENTE MUÑOZ)

una mujer
de unos 50 años
en la cola
de la estación
de autobuses
un domingo
por la tarde
en madrid

se vuelve
llorando
y me dice

qué mala es
la soledad

la soledad

y a continuación

mientras
la cola avanza

me cuenta
jadeando
su historia

aunque
no es la historia
(de por sí
tremenda & triste)
lo que más
me impresiona

sino
la decadencia
que evoca

rodeada
de gente
en madrid

aislada
del mundo

metáfora de
animal perdido



lunes, 12 de julio de 2010

CHICA ANCLA

Espera sentada, mientras la feria duerme...a pleno sol... con la piernas enfundadas, cruzadas, en unas medias moradas, lee mirando de reojo, lee sentada en un ancla, en un puerto dormido... la espera de la Chica ancla.

martes, 25 de mayo de 2010

PIMIENTOS DEL PIQUILLO RELLENOS DE MORCILLA

Merci beaucoup en un perfecto francés, escuché decirle al camarero.
Comía pimientos del piquillo rellenos de morcilla, que lanzaba entre sus dientes cuando a gritos roncos pedía más al camarero. Cuando empezó a llover en el exterior cogió sus trenzas y dijo "a mí me da igual, yo soy un águila" . Me dijo que era azafata, señalando su mochila, y que se mareaba en los viajes. Al preguntar si había viajado mucho en su vida, sólo pudo contestar con tres o cuatro lugares a no mas de 20 Km de donde nos encontrábamos. Su acento se tornó italiano y con él me explicó, levantándose la camiseta, que nunca comía fritos, que tenía dos hijos que no veía desde hacía dos años y que se estaba pegando un homenaje por ser hoy. Hoy de hoy no más. Sus ojos eran pequeños y brillantes y estaban disfrazados con una gruesa e irregular raya negra en los párpados. Era guapa, muy guapa. Encontró la fiebre en algún lugar y sospecho que no lo sabía. Comía pimientos del piquillo rellenos de morcilla y le encantaban. Me enseñó sus gafas recién adquiridas y un cinturón de Mango. Lo que me dijo a continuación no pude descifrarlo, ahora mal articulaba un perfecto castellano ronco mientras se bajaba el escote y presumía de colgantes de cuentas de mil colores.
Me despedí de ella ... pensando en su fiebre y sabiendo que nadie es inmune a ella.

(pincha y baila)

jueves, 11 de febrero de 2010